- Un estudio de las tablas nutrimentales de distintos chocolates revela que tienden a ser más de 50% de azúcar, una de las principales causantes de la diabetes y el sobrepeso en México.
Lo que ellos no saben es que a pesar de ser comúnmente relacionado con el sobrepeso, el colesterol, la hipertensión y otras muchas cosas, no es en realidad el chocolate el que provoca estos males, sino que simplemente se ha hecho de malas compañías.
Si uno se toma el tiempo de estudiar con detenimiento las etiquetas de algunos de los chocolates más comunes en los supermercados, podrá observar dos cosas: Ninguno indica sus porcentajes de pasta y manteca de cacao y aquellos que incluyen sus niveles de azúcar tienden a exceder el 50% del total.
Y es que son el azúcar y las grasas de la manteca de cacao hidrogenizada y no la pasta de cacao, su principal ingrediente, las que provocan que los consumidores suban de peso y elevan sus niveles de colesterol. Resulta que tanto ella como él pueden comer chocolate, siempre y cuando tengan poco o nada de azúcar y contengan más pasta que manteca.
Esto significa que no pueden comerse un 3 Musketeers, un Milky Way o un Snickers (66.3, 60.9 y 51% azúcar respectivamente), pero si disfrutar de chocolates que tengan, valga la redundancia, más chocolate.
Por ejemplo José Ramón Castillo, conductor del programa Xocolatl en el gourmet.com y dueño de las chocolaterías Que Bo!, usa dextrosa en lugar de azúcar y utiliza un 85% de pasta de cacao en sus productos, por lo que sin ser para diabéticos o personas con altos niveles de colesterol puede comerlos cualquiera.
La razón de que otros productos tengan tanta azúcar es, de acuerdo con él, que resulta más barato utilizar menos pasta de cacao y más glucosas, saborizantes artificiales y estabilizantes al masificar su producción puesto que simplifican el proceso de cristalización. Además, el uso de manteca hidrogenizada en grandes cantidades altera sus propiedades naturales y su sustitución modifica por completo la estructura y sabor del chocolate. “Yo llegué a encontrar productos con grasa de cerdo”, dice al tiempo que explica que en cantidades moderadas la manteca de cacao tiene valor nutrimental y baja los niveles de colesterol.
A su vez, Rocío Espinosa Velázquez, Maestra en Nutrición Humana, indica como los enlaces dobles de las moléculas de las grasas saturadas de la manteca y el azúcar son las responsables de que muchos chocolates engorden y sean difíciles de digerir. Sólo la migraña es atribuible a la pasta de cacao, ya que contiene teobromina, un químico catalizador de éste malestar.
De esta forma, mientras que al comprar una barra de 100 gr. de chocolate amargo él estará adquiriendo un producto libre de saborizantes artificiales y rico en cacao, bastará con que se coma una bolsa de M&M’s para que ingiera un 57% de azúcar de un total de 47.9 gr.
Ella, por su parte, podrá consumir chocolates libres de azúcar y aprovechar el hecho de que la pasta de cacao contiene proteínas, vitamina B, calcio y antioxidantes, además de los tres tipos de energía (lípidos, glucosas y carbohidratos). Lo anterior, aclara la Mtra. Espinosa, sin olvidar que no tiene facultades medicinales comprobadas.
Siendo así las cosas, resulta que ellos si pueden comer chocolate y lo que no pueden consumir es lo que algunos venden como chocolate. Tal vez entre los lectores haya algún otro en una situación similar, decidiendo si a fin de cuentas le entra o no al Snickers.
La abuelita se quedó sin chocolate
Combinación de azúcar, aceite vegetal y licor de cacao, el Chocolate Abuelita no tiene chocolate, es decir, pasta de cacao. Cuando se intentó cuestionar a Nestlé sobre este asunto a través de su sistema de atención electrónica personalizada, la empresa en cuestión no hizo más que enviar una respuesta automática agradeciendo a un servidor el haber solicitado una cita. Parece ser que la señora de la caja no vende en realidad chocolate.
Hay quienes aseguran ser adictos al chocolate, pero la Mtra. Espinosa explica que esta adicción es un mito. Si bien el azúcar puede crear un cierto nivel de dependencia, este es regulado con facilidad y el cacao en si no tiene un efecto físico duradero en el organismo. Así, un chocohólico padece más de una adicción psicológica derivada del sabor del chocolate y de un exceso de glucosa en la sangre que de una necesidad física por los opiáceos del cacao que generan la liberación de endorfinas.


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